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El representante legal de Consumidores Libres, diputado socialista (MC) rechaza los aumentos al transporte público de pasajeros
Las empresas en general prestan un servicio de mala calidad, no han hecho las inversiones en la infraestructura ferroviaria y en muchos casos no se han renovado las unidades de colectivos, llegando algunas a transitar con más de 15 años de antigüedad. La política de subsidios, llevada a cabo hasta ahora se asemeja a un colador. Los subsidios fueron ascendiendo de 760 millones de pesos del año 2002 a más de 2700 millones de pesos del año 2007. Por otra parte, conceder un aumento en el precio del boleto por ejemplo a los trenes de la ex línea Belgrano sur constituye francamente un ultraje a los usuarios que como lo hemos visto los últimos días muchos de ellos viajan en los techos de los trenes y otros colgados poniendo en peligro sus propias vidas. Hay líneas de colectivos, sobre todo en el Gran Buenos Aires, que después de las 22 disminuyen la frecuencia de manera desmedida. El estado de las unidades en algunos casos es calamitoso, contaminando el medio ambiente y no cumpliendo las normas para los discapacitados. El Poder Ejecutivo no puede conceder aumentos en las tarifas sin convocar previamente a audiencias públicas para escuchar la voz de los usuarios y conocer al mismo tiempo la estructura de costo de las empresas, El artículo 42 de la Constitución Nacional concede a los usuarios el derecho a una información adecuada y veraz que en estos casos únicamente se puede obtener a través del mecanismo de las audiencias públicas. Por último el aumento de los boletos no significa la eliminación de los subsidios, sino una reducción de los mismos, de modo tal que los únicos perjudicados terminan siendo los usuarios, porque el Estado a valores del año 2007 tendría que continuar desembolsando en el año 2008, 2100 millones de pesos. Si a todo ello, se le agrega el mantenimiento del subsidio al gasoil estamos en realidad ante un verdadero escándalo. |